La música elevada, la que no se limita evocar imágenes concretas o suscitar emociones simples, sino que sugiere estados de alma indefinibles y misteriosos, es la manifestación más excelsa del Arte, el medio sublime por el cual se expresan ciertas almas exquisitas para hacerse comprender de sus afines y sentir unas y otras los inefables deleites de lo espiritual. Es lenguaje de almas.
A los amantes de la música va dirigida ésta sección, que los pondrá en contacto con las efigies y las vidas de quienes consagraron al mayor ennoblecimiento del arte musical, hasta hacernos sentir ese estado de éxtasis que produce la belleza pura.
